miércoles, 2 de mayo de 2007

"Animal Rationale en la época de la técnica"


Hace más de un año, recibí uno de los cursos que me impactó profundamente su contenido, y es que en algo que precisamente no me había tomado el tiempo de reflexionar y meditar.

Precisamente por el agobio del presente y la sobrevivencia chapina del diario vivir, y es que no me dejaran mentir que se torna imposible, insólito y extraño sincerarse con uno mismo y tomarse un respiro para leer y divagar en el pensamiento de un Filosofo olvidado.

En esta ocasión les adjunto el resumen y comentario personal del ensayo "Animal Rationale en la época de la técnica" de Otto Spear, un sobreviviente del régimen nazi, el cual pagó con la muerte de su madre y hermano en campos de concentración. Posteriormente fue profesor de la Universidad Ramat-Gan y continuó colaborando en una enciclopedia Hebrea de 32 tomos, así como articulos publicados en una revista trimestral de filosofía en Jerusalén, lamentablemente después de este ensayo no le he logrado encontrar más publicaciones, así como tambien desconozco si logró editarse dicha enciclopedia.


Resumen: "Animal Rationale en la época de la técnica" por Otto Spear

El hombre a través de los tiempos se ha definido en varias formas que le confieren la agudeza de interpretar nuevos roles, en el sentido que los instrumentos que crea le ayudan a la percepción de nuevos fenómenos (y esos fenómenos incluso los puede percibir con excelente clarividencia), pero también le ha dado otra nueva definición de hombre según sus desenfrenos.

Proponer como responde a la realidad la definición del hombre (según sus desenfrenos) es lo que respecta un ensayo de Otto Spear (abajo les agrego la biografía).

Este interesante ensayo propone que hay una nueva forma de vida que supone vivirse dentro de la automatización, la cual procede de una racionalización avanzada y la vida de ese hombre esta alejada de la naturaleza, incluso se rodea a si mismo de objetos creados y de una visión planificada, y su relación con ese ambiente se cifran en "tener" y también con su "ser".

Es decir: "Tener la razón" para así manipularla y buscarle un uso o utilización".

El hombre tiene en sus manos la razón que actúa en el objeto, a tal grado que la utilización del mismo le es de su obligación aprender o saber los objetivos del mismo. Como si el descubrimiento de cualquier cosa es necesario traducirlo en un objeto palpable para que la restante humanidad pueda acceder a el, pues ahí le es posible trascender y contribuir con el genero "pseudos-humano".

La recolección de la "razón" del hombre ha reposado guardando o transformando en objetos y ya no en el hombre en si, ejemplo de esto son los cerebros electrónicos, computadores, ficheros, ampliadores instrumentos de medición con niveles ínfimos de tolerancia de error.

Es decir, una extensión de los sentidos para que la percepción del fenómeno se agudice mas, son como medios de refuerzo, aparatos para completar el cerebro y que le ayuden a realizar el trabajo para que el hombre descanse y se ocupe de otro problema, son aparatos que extienden los sentidos donde no es posible sensar el fenómeno de estudio.

El hombre se ha convertido en un necio de su voluntad porque afirma que todo lo sabe y todo lo puede, somete su razón para convertir en objeto la creación de su pensamiento, pero aún con toda esa pericia de tecnificación y automatización de procesos, el hombre aún se equivoca (e incluso consigo mismo) o se equivoca con los próximos y hasta con los mas lejanos o incluso con los que no han nacido.

Este hombre se rige bajo los cálculos exactos de manera de producir cosas planificadas, ¿Pero esto no es el propósito del desarrollo? No del todo, porque hay una tendencia de predecir el comportamiento de manera de estarlo siempre meditando y haciéndolo responsable. Ese hombre ya no hace uso de su pensamiento o de su razón para pensar, en cambio, prefiere que sea el objeto el que le indique que pensar.

"La razón que el hombre pone hoy en juego en todos sus actos, no es la razón pura"

Esto debido a que el hombre se ha guiado de su razón empírica para lograr un uso en todo descubrimiento, el cual debe ser palpable y siempre con la finalidad de uso o utilidad.

Ese hombre sumido en su razón objetivada vive en un proceso constante de destruirse y edificarse, siempre con la atracción de nuevas posibilidades y de técnicas por desarrollar, vive aturdiéndose desde inicio a fin, por su falta de sentido y razón, además, se incita a seguir en ese modelo de falta de plenitud y sensatez (pero rica en placeres parciales). Esa vida técnica desprecia la humanidad y menosprecia lo humano del hombre y no es más hombre aun cuando posea conocimientos verbales sobre ideas de humanidad.

Ejemplo de esto es la debilidad reflejada en el hombre para sufragar sus represiones o éxtasis utilizando medicinas extremadamente fuertes. Esa búsqueda de inteligencia mediante el empirismo de la ciencia va creando un hombre de inteligencia sin espíritu, faltando ya, lo humano en el.

A causa de crear nuevas fronteras en ese hombre: "homo faber fabricatus" y de armarlo absurdamente, se va creando con un método que deja a cientos de millones de hombres naturales, auténticos e indefensos. Incluso, frente a superpotencias, esos hombres naturales pasan y mueren de hambre. A ese hombre pobremente tecnificado se le manipula y asesina indiscriminadamente, unas veces intencionalmente otras no, y sin atender los resultados del proceso.

Con esa manera de tecnificación se puede predecir con firmeza el fin del hombre y no solo el hombre sino consigo todo el planeta, además se puede dar una caída del mundo técnico civilizado debido a su mismo agotamiento de descubrimiento, intoxicación o descomposición de sus objetivos.

Esta caída se puede llegar con mayor probabilidad en la guerra, porque en sus intereses se busca no hacer daño a los "lugares" que sean de potencial explotación de recursos, que no se evalúa por el daño que pueda causar a los hombres, los únicos terrenos que no presentan interés para la guerra son aquellos que apenas tienen riquezas en el subsuelo o están vacíos de población.

Y dado a la planificación de la guerra y si sucede con la consecuencia de los humanos restantes que sobrevivan, queda la pregunta si se les considera aún como seres vivientes con capacidad de vida.

Pero no se ha de llegar a esa consecuencia fatal de la guerra y aniquilación, tampoco a la extinción de la cultura, no se ha de llegar a ese estado, porque el hombre al poseer razón esta en la capacidad de apreciar la vida, la humanidad que reside en el, en vez de despreciarla ha de verse en ella por encima de sus cálculos de utilidad, placer y poder.

"La pujanza de placer y objetivos de poder NO deben de subordinarse ante todo lo demás"

El hombre tiene otras posibilidades aparte de las que tiendan a la consecución de poder, el puede hacer la tecnificación, actuar en obras sabias para la humanidad, la ciencia en el arte de curar, en hacer mejoras de desarrollo a los países que se les considera como pobres y rezagados. También para ayudar a los países que se esfuerzan por mantener la paz como norma de vida.

"Lo que ha de constituir la base de la vida de la humanidad es la paz y la ayuda humana al prójimo".

Esta tragedia del hombre comienza pues, al estar siempre en pugna con la naturaleza, debe reconocer que aun sigue dependiendo de ella, y a pesar de todo el hombre vive en ella, por más imperios que hayan existido esos derroteros siempre presentaron síntomas semejantes de ruina espiritual, interiormente deshechas, quebrantadas y que permanecen condenadas a la infecundidad. Esa lucha contra la naturaleza es una lucha sin esperanza.

Comentario personal

Este autor nos ofrece una crítica de los desenfrenos del hombre suscitados por la visión de vivirse en una vida tecnificada, de cómo el hombre por conformar alcanzar la traducción de razón en objetos, convierte su entorno en un ambiente ajeno a la naturaleza, y de ahí sigue todavía dependiendo de ella (a manera de depredador alienado).

Como el mismo hombre se va transformando en un ser que desprecia su humanidad y aunque logre adquirir inteligencia, la misma esta separada del espíritu que conlleva participar la inteligencia en humanismo, incluso puede poseer los conceptos de humanismo sin aplicarlos y sin hacer uso de ellos.

Este hombre tecnificado planea con cálculos los comportamientos, hace uso de la exactitud para ofrecer productos y aun así todavía se equivoca y los errores que comete le afectan a el mismo, a sus próximos e incluso hasta lejanos y aun no existentes, este "nuevo" hombre ha despreciado la razón pura (como la concebía Kant) para refugiarse en el empirismo de la ciencia, basada en gran parte de la experiencia objetiva y utilitarista, busca la razón para ponerla a su servicio y acumular riquezas.

Hay que señalar como este nuevo hombre utiliza a otros hombres más naturales y más auténticos que él para conseguir fabricar su mundo de técnica, depredando la naturaleza que envenena, incluso, a sabiendas de las consecuencias.

Los intereses de Guerra de estos tiempos conllevan a evaluar el terreno al cual van a combatir, si merece la pena luchar por esa tierra, si tiene recursos naturales y si el hombre que en ella reside se le puede buscar utilidad, cabe pensar si algún día sobreviene una catástrofe de aniquilación humana los sobrevivientes logren continuar la vida con medios que le queden y si los hombres que vaya a crear van a ser aptos para el nuevo entorno hostil que el "mismísimo" hombre a logrado.

Pero aun así en el hombre reside la posibilidad de que esto no suceda así, pues al tener en potencia la razón pueda rectificar el camino a seguir.

El hombre debe despertar en considerar utilizar la ciencia en el mejoramiento del hombre:
Todo, en aras de mejorar el hombre en su humanidad, ayudar a los pueblos que busquen la paz, no la guerra.

Verdad que es triste mis queridos amigos guatemaltecos que seamos victimas de otras sociedades, que seamos tan ciegos de no poder desarrollarnos educacionalmente y humanamente, incluso, tan religiosos que no podamos inspirarnos en la religión para abordar la duda, el conocimiento. Explorar la razón para volvernos lo que somos:

Humanos

Por eso rescate este documento, porque nos hace falta razonar y este año, tenemos mucho que razonar.

Yo creo que si, sinceramente:

Carlos Enrique Méndez Chicas.

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