lunes, 17 de septiembre de 2007

Héroes del Silencio en Guatemala


El concierto inició con “El estanque” canción alusiva al mar y su profunda esencia, conmovió en sobremanera las luces y las proyecciones de sombra de los Héroes, seres delgados, peludos (algunos) y vestidos en el clásico negro rockero, con una fiel representación de cómo se desenvuelve un ídolo.

Ya la juventud los alejó de aquella postura que tenían, pero la voz y la calidad interpretativa no los ha abandonado, en mi opinión hubo canciones que las sentí en el alma, en especial “Oración”, “La herida”, “Sirena Varada”, “Nuestros nombres”, “Entre dos tierras”, “Opio”, “Iberia Sumergida”, “Tumbas de Sal”, “Maldito Duende” y claro “Héroe de leyenda”.

Pero si extrañe “Decadencia” y “El cuadro”, ni modo, será la sensación de no indagar a que se refieren cuando cantan:

La casa iluminada espera que alguien entre
el martirio inocente que siempre se ha de malinterpretar.

El templo del sol estalló…
Nunca podré saber
si la cruz
es salvación…

Y es que en el concierto, con los ademanes, las imágenes proyectadas uno puede intuir más sobre cualquier canción. Un ejemplo de esto fue para la canción de “Deshacer el mundo”, la cual, era una clara protesta sobre el conflicto surgido en Irán, Irak y Afganistán. Podía apreciarse el contorno geográfico de esos países…

O también para la de “Tumbas de Sal” fue increíble para mí, disertar y considerar como es posible rebelarse a lo impuesto por no considerar la libertad de querer pensar o creer.

Pero ni modo, la decadencia esta prohibida en mí (tu) mente
pero solo por momentos.

Por último permítanme denunciarles que para el que no asistió al concierto:

Perdió su apuesta por el Rock and Roll.
Karlos Méndez

1 comentario:

viajar-es-vivir dijo...

Una conciertazo, extraordinario, pero siempre quedamos con sed de más... A mi me gustó en especial la forma como empezaron con El Estanque y la interpretación de La Herida.